Esas bolitas blancas que salen en los párpados…
¿Qué son?
Los quistes de inclusión epidérmica son en realidad acúmulos de queratina (proteína de la piel, uñas y pelo) de los poros, atrapados bajo la superficie de la piel, que suelen aparecer por la región periocular y otras zonas de la cara. Si son grandes a veces se distingue el poro central. Cuando son múltiples y diminutos se denominan milia1 (o quistes de millium: las conocidas bolitas blancas). No se trata de una infección y por tanto no son contagiosos; tampoco producen inflamación (salvo que se manipulen de forma incorrecta) así que no se ven enrojecidos. Si se extraen sin romper parecen pequeñas perlas.
Pueden aparecer a cualquier edad. En niños pequeños son especialmente frecuentes, y se debe a la inmadurez de los folículos pilosebáceos. Habitualmente son espontáneos, pero se relacionan con la sobreexposición solar, el tabaco, un traumatismo… Raramente se asocian a enfermedades. En algunas personas, su aparición puede ser secundaria al uso de cosméticos muy oclusivos, como ocurre con la vaselina pura.

¿Cómo se tratan?
En general se resuelven solos1 si la capa de piel que los cubre es muy fina y se produce una exfoliación inadvertida. Si esto no ocurre y se quiere terminar con estas bolitas antiestéticas habrá que tomar cartas en el asunto.
Habitualmente se realiza el tratamiento en un quirofanito, pues se trata de un procedimiento de poca importancia. Al ser una zona tan delicada, se lleva a cabo con material de microcirugía (aguja pequeña o bisturí fino y una cucharilla o similar) y se puede usar un microscopio o unas lupas quirúrgicas. Cuando hay muchos y confluentes se puede utilizar un retinoide tópico1,2 (el producto y su concentración deben ser apropiados para la zona).

Otras opciones menos utilizadas son la quemadura con bisturí eléctrico2,3, laser CO24 (que también se utiliza para cirugía de párpados) o laser YAG5.
¿Con qué se puede confundir?
Aunque los millia son blanquecinos, a veces la forma y tamaño de otras lesiones puede llevar a confusión. Verrugas, fribrocordomas, moluscos contagiosos o tumores de las glándulas sudoríparas pueden ser confusos. En estos casos el resultado de la anatomía patológica (estudio de los tejidos con microscopio y técnicas especiales) resolverá las dudas.
Si tienes alguna duda, pregunta a quien se preocupa por la salud de tus ojos: el oftalmólogo.
Referencias
- Grupo de trabajo de la Asociación Panamericana de Oftalmología. Clasificación y tratamiento de los trastornos palpebrales. En: Gea Consultoría Editorial. Órbita, párpados y aparato lagrimal. Vol 7. 2011-2012 ed. Madrid: Elsevier España; 2013. 173-4
- Gallardo Avila PP, Mendez MD. Milia. 2021 Apr 10. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2021 Jan–. PMID: 32809316
- Berk DR, Bayliss SJ. Milia: a review and classification. J Am Acad Dermatol. 2008 Dec;59(6):1050-63. doi: 10.1016/j.jaad.2008.07.034. Epub 2008 Sep 25. PMID: 18819726.
- Pozo Jd, Castiñeiras I, Fernández-Jorge B. Variants of milia successfully treated with CO(2) laser vaporization. J Cosmet Laser Ther. 2010 Aug;12(4):191-4. doi: 10.3109/14764172.2010.502455. PMID: 20590368
- Voth H, Reinhard G. Periocular milia en plaque successfully treated by erbium:YAG laser ablation. J Cosmet Laser Ther. 2011 Feb;13(1):35-7. doi: 10.3109/14764172.2011.552612. Epub 2011 Jan 21. PMID: 21250787
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